sábado, 8 de agosto de 2026

Siguen sin pedir perdón a los vecinos de La Valdería por la actuación ante el incendio del pasado verano

E. García / Redacción.- Un año después del incendio que asoló La Valdería arrasando con casas, naves y decenas de hectáreas de monte, y que saltó, por falta de medios (se solicitó continuamente, según un guarda forestal que fue entrevistado en onda cero La Bañeza y prefirió mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, un helicóptero contra incendios que nunca llegó, lo que provocó el fuego saltase [prohiben limpiar los ríos y ellos tampoco lo hacen] el río Eria por Felechares y matase a dos personas –Abel y Jaime–), las autoridades siguen sin pedir perdón a los vecinos de La Valdería por sus continuos errores. Entre ellos, según relataron vecinos a este periódico:

– Se impidió el paso de un camión de la empresa de electricidad para que, con un grupo electrógeno, diese suministro eléctrico a los vecinos de la calle del Valle de Castrocalbón (nos narraba un vecino del final de dicha calle) (la falta de electricidad descongeló  neveras de los que no quisieron evacuar, e impidió el bombeo de agua y apagar edificios)

–se impidió el paso a camiones de alimento para el ganado que no murió calcinado (los vecinos de La Valdería se quedaron sin paja ni hierba ni alimento para dar de comer a sus reses durante dias, porque el fuego devoró todo) nos relataban varios vecinos de Calzada y San Félix de La Valdería (por suerte vecinos que no se les quemó la paja la compartieron)

–se impidió regresar a sus casas a vecinos de La Valdería que habían bajado por medicinas a la farmacia de Castrocalbón (el puesto de control de la Guardia Civil que impedía el acceso a Calzada de La Valdería, San Félix y Felechares permaneció varios días instalado –cuando ya no había llamas, ni humo, ni fuego y los vecinos habían sido realojados–) (en el incendio de este año de Los Gallardos, que mató a 12 personas, vimos cómo se volvió a la normalidad de inmediato desconfinándose y permitiéndose a los vecinos evacuados regresar a sus casas). De hecho a este periódico se nos impidió ejercer nuestra labor profesional de periodismo no dejándonos acceder a Castrocalbón (el control de la rotonda a Jiménez de la salida 303 de la A-6 aún permaneció instalado varios días después de que el incendio hubiese sido sofocado (con lo que pudimos salir a repartir el periódico pero no se nos permitía regresar) (un agente de la benemérita amenazó en Antena 3 televisión a una vecina con multarla porque quería pasar el control). Asímismo este periodista fue testigo como agentes seguían cortando el acceso al valle del Eria varios dias después del regreso de los evacuados a sus domicilios sin saber por qué (porque les pregunté si había fuego o humo y no tenían idea de nada) y presencié cómo se daba la vuelta a camiones con grano y paja que querían llevar comida –solicitada de urgencia por ganaderos de San Félix y Felechares de La Valdería–, para que no se les muriera el ganado, con el consiguiente trastorno ocasionado a los vecinos. Yo mismo fuí impedido pasar andando a pie, y tuve que dar un rodeo por un camino agrícola para poder acceder a los pueblos del valle y entrevistar a los vecinos (vídeo en el canal de YouTube 'La bañeza Hoy televisión'), que nos contaron su experiencia y su malestar con la Guardia Civil, y pregunté a la agente del control por qué no se podía pasar, si no había ni fuego ni humo y la gente estaba viviendo en sus casas (los que no habían salido negándose a ser evacuados –y que fueron los que salvaron sus casas y los pueblos como este periódico reconoció en su día–) y la agente no sabía por qué se impedía la libertad de circulación (artículo 19 de la Constitución española y 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos). (Malestar que trasladé a Subdelegación de Gobierno en León a través de los contactos de Prensa, de Whats app y que parece, que dias después, tuvieron en cuenta pues dichos controles se levantaron).

Se impidió el acceso a vecinos y a camiones con comida para el ganado

Queriendo regresar a mi casa tras repartir el primer periódico contando la última hora del incendio se me impidió circular por la LE-110 donde nunca hubo fuego: tramo desde la rotonda hasta Jiménez de Jamuz. Desde Jiménez a Castrocalbón circulaban los que no quisieron evacuar. La coordinación del incendio fue un desastre (a mí me ha dado que pensar que ni hecho adrede para que se quemase todo: pero voy a pensar que solo fue una mala organización o descoordinación (instalaron el Puesto de Mando avanzado para coordinar las labores de extinción del incendio en una zona sin cobertura denunció el ayuntamiento de Castrocalbón). La Guardia Civil no levantó los controles que impedían el regreso de los vecinos para apagar el incendio (no se envió ni a la UME, ni a las Brif, ni helicópteros, ni a nadie y se impedía venir a los vecinos que evacuaron a apagar el incendio, y se 'perseguía' a los que se negaron a evacuar, cuando estos iban al monte a apagarlo, pidiéndoseles la documentación –el DNI–, anotando las matrículas de sus vehículos.) Días después de que presuntamente desde altas instancias se hubiese declarado el fin de la emergencia y autorizado el regreso de los evacuados a sus hogares la gente miraba si los controles que impedían el regreso a Jiménez se habían levantado o no, y según nos narraron algunos vecinos pudieron pasar y después no, al volverse a poner el control –no sabemos por qué motivo porque el incendio llevaba días extinguido y no había ya ni humo–. 


Los controles de la muerte

El mantener controles de la benemérita impidiendo el acceso a los pueblos, no sólo impidió a los vecinos que salieron regresar a apagar el incendio y salvar sus naves, sino que puso la vida de los ciudadanos en peligro de muerte, ya que muchos nos jugamos la vida teniendo que atravesar por caminos forestales y agrícolas para volver a nuestras casas si decidíamos salir de los pueblos dias después de haber vuelto del Pabellón Municipal de deportes de La Bañeza. Es decir, regresamos, se nos permitió porque ya no había fuego (se había quemado todo y cuando no hubo nada que ardiera se apagó el fuego –en otros lados se extinguió por vecinos agrupados con tractores y sulfatadoras porque no apareció nadie para ayudar–, y se nos permitía salir a La Bañeza, pero luego no se nos permitía regresar a nuestras casas. Y tuvimos que venir en vez de por la carretera segura, por caminos de monte donde sí podríamos haber quedado atrapados por una reavivación del incendio, y haber muerto, por eludir un control, absurdamente mantenido, tras haber sido instalado con cabeza en un primer momento (ya que el fuego cortó el martes la carretera LE-110 a ambos lados en La Portilla: pero una vez se calcinó todo, y no había nada que pudiera arder, las carreteras continuaron cerradas al tránsito de vecinos, camiones de abastecimiento y servicios técnicos y de mantenimiento)

Se impidió a los vecinos venir a salvar sus casas

Tal y como publicó este periódico –testimonios de Argimiro, Luis 'el rojo' y varios vecinos mas, muchos terminaron llorando de rabia ya que, según manifestaron a este periódico, la Guardia Civil del puesto de control de la rotonda de 'La Hacienda' les impidió regresar a sus pueblos a salvar sus casas y naves ganaderas. Y llego a haber enfrentamientos vecinales contra la Guardia Civil que, lejos de ayudar en las tareas de extinción del fuego como sí habían hecho (y publicó este periódico en el número 1.221) en Zamora, narraban vecinos a este periódico que «persiguió, acosó e intimidó« (o al menos así se sintieron) a jóvenes y ancianos que no querían abandonar su casa (una vecina de avanzada edad narraba a este periódico que hubo guardias vigilando si abandonaba su casa, cosa que se negó a hacer). Y el 100% de más de medio centenar de personas con las que habló este periódico, relataron a «La Bañeza Hoy« que agentes de la Guardia Civil les pidieron el D.N.I., tomaron nota de las matrículas de los vehículos con los que se trasladaban a los diferentes puntos a apagar los focos de fuego para que las llamas no llegasen al pueblo, e incluso «amenazó« a vecinos que se negaban a acatar sus órdenes (que eran contrarias al sentido común: nunca en la vida se había perseguido a quien va a apagar un incendio y ayudar o a llevar comida al ganado o medicinas a ancianos, o un grupo electrógeno... normalmente se persiguen a los ladrones, delincuentes, pirómanos, etc.). [Por publicar todo esto el Director de este periódico, D. Emilio García Ranz, HA SIDO DENUNCIADO por un presunto delito (denuncia falsa considero) contra las instituciones del Estado, y deberé comparecer en el Juzgado de 1 Instancia de La Bañeza el próximo 9 de Septiembre a las 10.45 horas. No sé si también se habrá llevado al juzgado a todos esos jóvenes que fueron identificados por la Guardia Civil cuando su único delito fue ir a apagar un incendio para que no se quemasen nuestros pueblos, monte y no muriese gente, ante la falta de bomberos, brigadistas y UME.]

FIN

EDITORIAL

El mundo al revés

El periódico La Bañeza Hoy considera la denuncia que nos han puesto una denuncia, falsa, y todo un ataque a la libertad de prensa y expresión y un delito contra la libertad de opinión que pretende únicamente coaccionar o intimidar a un periodista por atreverse a decir la verdad y contar todo lo que pasó en el incendio, y consideramos que el único que debiera de estar imputado por atentar contra el buen nombre e imagen de la Guardia Civil (a la que este periódico respeta, aprecia y tiene muy buenos amigos entre ellos) es quien dio las ordenes (no sabemos si político o alto mando, no sabemos si local o de León de un centro coordinador o de la Junta) a los agentes de mantener unos controles cortando carreteras impidiendo a camiones de alimento para ganado, a la empresa de electricidad traer el grupo electrógeno para dar suministro a los vecinos de la calle del valle-Plaza de la Cruz, y pidió a el DNI a todos –jovenes y mayores– los que iban con su buena intención a apagar el incendio forestal para que no se quemase el pueblo.) Expondré todo esto ante el Juez que me toque y espero que se haga justicia y se impute al que de verdad ha enturbiado la buena imagen de la Guardia Civil que hasta antes del incendio teníamos muchos vecinos del pueblo, pues hay muchos agentes (algunos amigos míos personales) que entran a la Guardia Civil para ayudar a los vecinos, y, por órdenes superiores, no sé de quién, no solo se les impidió ayudar a los vecinos sino que se persiguió y actuó en contra de los vecinos del pueblo obstaculizando o demorando la labor de las brigadas de voluntarios que acudían a apagar las llamas al darles el alto y pedirles el DNI.

El barrio de arriba de Castrocalbón quizás se pudiera haber salvado de que ardiesen casas (hubo familias que lo perdieron todo), si en vez de obstaculizar las labores de extinción se hubiese colaborado con los voluntarios. Y es que, según Esteban y muchos otros vecinos de Castrocalbón, se impidió a gente que abandonó el pueblo evacuándose al Pabellón de Deportes de La Bañeza, regresar al pueblo a sumarse a estas brigadas de vecinos para apagar el fuego y salvar sus naves de ganado y sus casas. 

Desde este periódico no nos van a achantar ni intimidar (por mucho mando de la Guardia Civil o Fiscal que nos denuncie ante el juzgado) y, aprovechando la declaración del 9 de septiembre, si el juez nos pregunta qué pasó en el incendio forestal de Castrocalbón, le contaremos al pie de la letra cada uno de los testimonios que los vecinos nos narraron para que si lo ve él o la Fiscalía (aunque ya dijo Sánchez de quién depende) imputen al verdadero responsable de presuntos delitos de negación del deber de socorro que se intentan tapar con denuncias falsas de desacato a la autoridad. La verdad es la que hemos contado y nadie, por mucho que nos amenace, la va a conseguir tapar, porque yo todo lo que he escrito es por ayudar a mis amigos que entraron en la Guardia Civil a ayudar a los vecinos, y no sólo se les impidió ayudar sino (por acatar órdenes de superiores) se les obligó a quedar mal, a los buenos agentes, ante la ciudadanía, porque no es de recibo perseguir ni acosar a vecinos pidiéndoles el DNI cuando todo el delito que estaban cometiendo es ir a apagar un incendio (ante la falta de brigadas forestales y UME).

Sigo considerando que el que ha atentado contra la imagen de la Guardia Civil como Cuerpo policial no he sido yo por publicar cómo actuaron y cómo se sintieron los vecinos de los pueblos de nuestra comarca ante su actuación, sino el que dio órdenes a los agentes que querían ayudar de impedir a los vecinos regresar de La Bañeza a sus pueblos a apagar el fuego, o quien pidió DNIs y anotó matrículas de los vehículos que acudían a apagar el incendio, porque los vecinos de estos pueblos, afectados por el incendio y sin recibir ayuda de nadie, que se autoorganizaron en cuadrillas vecinales, lo que menos esperaban es que los agentes de este benemérito cuerpo (lo cual ha ensuciado la imagen del mismo) se dedicasen a pedirles el DNI y anotar las matículas de sus vehículos. Los vecinos se sintieron perseguidos por los agentes, cuando la labor de la Guardia Civil es ayudar a la gente. Y digo y publico todo esto por ayudar a los agentes de la Guardia Civil, alguno vecino de estos pueblos, varios amigos míos, que también se sintieron mal al ver el malestar de los vecinos de la comarca, que se sintió disgustado con ellos por su actuación. Mis amigos agentes de la benemérita, que querían ayudar a los vecinos, pidieron identificación de los chavales que iban a sofocar incendios, impidieron el paso a vecinos en controles, impidieron el paso de camiones de comida para ganado, impidieron el paso de vecinos que habían bajado por medicinas a la farmacia –incluso Esteban no pudo ir a León al médico porque si le impedían regresar en el control de la rotonda de La Bañeza no sabía donde dormir si no le dejaban volver a su casa– 'acataban órdenes'. Y la pregunta aquí es ¿quién dió las órdenes a los guardias de hacer lo que hicieron dejando mal a la Guardia Civil ante los vecinos? No fui yo, sino un mando/ superior/ o autoridad ¿político de la Junta? que fue quien ordenó a los agentes actuar así y no de otra manera.

(Por cierto, este periódico, en el número 1.221, publicó imágenes de los agentes de la Guardia Civil en la provincia de Zamora –en los pueblos donde se inició el incendio que dias después, ante no enviarse un helicóptero para apagarlo llegó a la provincia de León–, colaborando con mangueras en la extinción de los focos del fuego y evacuando, a hombros, a ancianos y discapacitados y personas con movilidad reducida, de sus casa, ante el incendio. Desconocemos por qué no se actuó igual aquí: ayudando a los vecinos de los pueblos en vez de acosarlos).


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CRITICA

 Imagen penosa que da la calle de las piscinas de Castrocalbón cuando más afluencia de turistas hay