La Junta de Castilla y León autoriza el aprovechamiento del manantial "Bezoya-Jamuz" a favor de Calidad Pascual. La primera fase contempla la extracción de 500.000 m³ anuales pese a la oposición de los vecinos, que temen por el futuro de sus pozos.
La Dirección General de Energía y Minas de la Junta de Castilla y León ha ratificado oficialmente la autorización para el aprovechamiento de agua mineral natural del sondeo "Bezoya-Jamuz" n.º 81.151, ubicado en Quintanilla de Flórez (Quintana y Congosto). El proyecto, liderado por la mercantil Sierra de Lobos S.L. (vinculada al gigante Calidad Pascual), supone el desembarco definitivo de la marca Bezoya en la comarca leonesa.
Un despliegue industrial de tres fases
El proyecto autorizad o es de una envergadura inédita para la zona. Con una inversión total prevista de 44,1 millones de euros, la planta se desarrollará en tres etapas. La Fase 1, ya aprobada, cuenta con un presupuesto de 21,5 millones de euros y permitirá la extracción de hasta 500.000 metros cúbicos anuales destinados al embotellado de botellas y garrafas de 1,5 y 5 litros.
El objetivo final de la compañía es duplicar esa cifra en un plazo de 15 años, alcanzando el millón de metros cúbicos (1 hm³) anuales, lo que equivaldría a casi mil millones de litros de agua saliendo del valle cada año.
Un valle en guardia
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en la Asociación para la Protección del Valle del Jamuz. El colectivo, que ya logró frenar un proyecto anterior en 2022 y que recientemente presentó unas 700 alegaciones contra esta planta, mantiene su postura: el desarrollo económico no puede basarse en un modelo "extractivista" que ponga en riesgo el recurso más básico de la comarca.
"No es progreso si para llenar botellas de plástico tenemos que vaciar nuestros acuíferos y limitar el regadío de nuestros agricultores", señalan desde la asociación.
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